detrás de un barranco.
Después lloverá y las gotas
cantaran al caer su tonada en los charcos.
La tierra olerá a cánticos.
Aquí estoy como una niña orfebre
mi plata es vieja y mi joya desgastada.
Puedo coger un haz de luna prefiero
un dulce grillo cantor y su amor
es una caja de música.
Escucha el corazón de la noche
donde los Sultanes del Swing
siguen tocando.