viernes, 26 de diciembre de 2014

De cada dos capítulos



Según el evangelio de los mamíferos
tu eres mujer
De cada dos un capítulo tú en la cadencia
aunque siempre tengas en el karma taciturno a un gato
Entre el arco de dos fechas
cubierto de la solana del verano
Donde el trino dos pájaros se mece
escalada su maleza por el reptil
Con la lengua partida
una suave la otra peligrosa
Haciéndole burlas
intrusa
A la inercia

jueves, 18 de diciembre de 2014

Pacto demoníaco


La tierra toda tuya
con un salto en esta rima
y el cielo todo tuyo
para venderle
al hijo osado de la aurora
tu diablura

domingo, 14 de diciembre de 2014

La acción amortizable


En  democracia a los embaucadores 
los votan la mayoría de los embaucados
la minoría acepta el resultado democráticamente.
La democracia es la forma de gobierno 
que elimina las dictaduras, es cierto, 
menos una:
“la acción amortizable con altos tipos de interés
desviada a los bolsillos demócratas
en los paraísos con tamarindos fiscales
donde todos hablan el mismo idioma”
Debaten los portavoces el estado de la nación democrática
donde queman la bandera de salvamento
la cerilla la ponen las corporaciones
las cenizas son daños colaterales
por no llamarles gente,
que corren en los callejones sin salida
como las ratas blancas de laboratorio
mientras los polos geopoéticos se deshielan.
Pero no debe preocuparnos
el futuro de los líderes democráticos
cuando el pueblo soberano reemplace su demócrata gestión
siempre les quedará una pensión vitalicia
un puesto de consejeros en la banca o las eléctricas
con su nuevo título de conde, marqués o duque
o honorable señor
y el premio de la paz o la economía
por los servicios prestados.

Entre N con D


Ausente la lluvia esta noche donde se roza 
la espalda de noviembre con el hombro de diciembre
desordenando letras ordenando colores 
con los ojos cerrados y las manos abiertas.
Sale una mujer de una ciudad amurallada del oeste
Entra un hombre por la ladera de una ciudad del norte
jamás se encontrarán al poniente o el levante del sol
forasteros de consignas
en este hostil edén
en que las piedras caminan solas
y nada las mueve.

Siendo voz


Tú que llevas su anticipo de remonte
Detén esa voz perdida compañera de lo extraño
Boquea sí boquea alguna vez hizo del silencio enseña 
Qué se hará de su luz y su tiniebla
De su clima de altos palmerales y bajas espinas de la mora
Dónde ponerla si parece que no hay un quicio duro o lánguido que la asile
Te obstinaste en no acallarla sea acero sea seda
Siendo martirio siendo gloria
Siendo nada
Por más que la condujeran a la retaguardia de lo absurdo
Respira y no es tuya que fue domada sólo por el aire
Pero fue tuya en un mundo que no entiendes y no es tuyo
Susurró, gritó, suspiró, jadeó, rota, entera,
Aullando a la platería de la luna muy temprano o tan tarde
Cuando expire y se extinga y nadie la recuerde
Donde no haya dónde hallarla
Quizá será devuelta al préstamo
Valiente su latido
Muy dentro del comienzo
De la canción de las palomas

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Efecto


Caen las fortalezas
las miserables 
las soberbias
abatidas por
el ariete en aleteo
de una mariposa.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Brindis


¡Eh Fernanda! grito Luisa desde la plaza.
¡Hola Luisa!
Vamos al café nuevo de enfrente, el Séptimo cielo, te invito a un vermú. 
Les sirvieron dos vermut de solera.
¿Qué tal todo? preguntó Luisa.
Paso de contarte y hablarte del presente, o del pasado, prefiero hablar del futuro.
El futuro aún no existe, dijo Luisa
Ya Luisa, por eso quiero hablar de el, me ha inspirado este azul, todos esos puttis y esas columnas salomónicas plateadas.
Fer, no me digas que has contratado un plan de pensiones.
La cigarras no contratan planes de pensiones y yo tampoco.
Bridemos Luisa. 
Chocaron los vasos de cristal azulado.
Sweet Jane. Dijeron al unísono.
Encuentro paralelismo entre los siete cielos dantescos así como las diez Troyas, uno debajo de otras y tendremos que escalar o excavar.
Ja ja Fer, ahora comprendo tu interés por el futuro, hay tres o nueve cielos o diez según leas unos textos u otros.
Creo recordar que el día que explicaron la cantidad de los cielos falté a clase de catequismo, y fui a hacer oposiciones de sentido común.
Nueve o diez… 
Sí en ese noveno cielo sólo estarían Jesús, la Virgen, los apóstoles, los santas y santos y en el décimo Dios.
Ajá, resultará imposible librarse de las jerarquías incluso allí.
Sobre el infierno o los infiernos ya los tenemos por aquí.
Así que a ver dónde me meten, porque a los cielos me abstengo de ir, soy objetora de consciencia.
En el limbo Fer, y no preguntes cuántos hay porque no lo sé.
Allí tampoco quiero ir, toda la vida portándome bien, no robes, no mates, honra a tu padre y a tu madre, pon la otra mejilla, paga los impuestos, tira los papeles a la papelera, no desees cambiar lo injusto…
Eso no lo he podido cumplir, desear como que deseo, Luisa.
Una vez robé un cenicero en el Corte Irlandés, media hora esperando que me lo cobraran y nadie apareció, me lo metí en el bolsillo y me fui.
Fue un robo por cansancio y abstención laboral.
No le des más vueltas Fer, nos esperan en un universo paralelo.
Con los catedráticos del latrocinio que tienes en el gobierno actuales y pasados y te estrenas con un cenicero… Ja!
¿Cuál es ese universo?
El olvido.
Ah no, al Lete me niego en redondo a ir, remar me aburre y tenemos el mismo problema, la masificación como en el cielo y en los infiernos.
Imagínate encontrarte allí con mi vecina del cuarto o Franco o Hitler o Stalin y unos, unas, cuantos más, toda la eternidad del olvido soportándolos.
No y no, eres cruel, Luisa.
El limbo y el olvido son otros nombres para la nada.
Fer, tú quieres eternidad a la carta.
Y tú, ¿no?.
Sí.
Luisa, lo que deseo es el viaje final a un paisaje de reencuentro, donde esté todo lo que he querido, porque quiera estar conmigo, aunque eso sólo dure un segundo.
Es un sueño, lo sé.
Fer, el sueño imagina a quien es capaz de soñarlo.
Quizá se cumplirán las leyes poéticas de lo relativo y se materialice con su belleza, su verdad y su misterio.
Comprender los misterios en absoluto les resta su capacidad de milagro.
Quizá lo que menos importe es quién o qué los ha creado y el milagro de tu sueño será más importante que su autora.
Lo que imagino existe y es un siempre particular que exilie las miserias, la violencia, la crueldad y el asco.
Si vivimos inmersos en las leyendas y los mitos, el vacío, en las constantes del absurdo, del absoluto hagamos uno a medida, qué tenemos que perder.
Ya estamos aquí perdidos, esclavizados y prostituidos.
Así es.
Qué es lo imposible, una fantasía, una mentira aspirando a la verdad y porqué no habría de ser real, si ya lo son en alguna parte de mi espíritu, llámalo corazón, cerebro o química.
Brindemos otra vez, Luisa.
Por el séptimo sueño. Dijeron a la vez.

Sanguina


Hoy no ha contado el tiempo
que de improviso te marchaste.
Ayer no se acordó de ti.
Y lo racional que es tiempo insistiendo
que todo lo curará el mañana.
La pena en su guarida
haciendo sentir que seguías con vida,
ha abierto su cerrojo para siempre.
Prometió dejarte ir,
si insistió en tu existencia de fantasma
entre una vida y (¿La otra?)
entre un limbo y otro,
pidió perdón.
¿Sabes que te perdonó?
Pero:
la esperanza inmensa 
es de los perros
que se echan en las tumbas
a esperar que vuelvan
aquellos que han querido.

sábado, 6 de diciembre de 2014

A escondidas


Vestida con el uniforme del colegio
te enseñaron
que dos y dos son cuatro
un número irracional, pi
que nada desaparece sólo se transforma.
Te pones colorete y carmín a escondidas
fumando en los rincones del recreo
al irte a la casa, cuando sola vas
lames la piruleta de fresa con la misma goce de niña.

Tu madre no te entiende
tu padre tampoco
tú tampoco te entiendes
aún menos el mundo azul.
Sólo le dices un hola
desde la puerta a la tristeza.

Esa mañana de octubre que amaneces
los pechos te han crecido un poco más
apuntan sobre tu blusa blanquísima y almidonada.
Sientes ganas de que desaparezcan.

Le has visto algunas veces
con el pelo del color de la ceniza.
Por mirarle un fuego
te corre furibundo por la cara
h u y e s
Ahora que de nuevo aparece
dándole la vuelta a la esquina
con una cicatriz mortificándole la ceja
y dos diminutas luciérnagas colgando de los ojos.
Se acerca, para robarte los labios a oleadas.
Se los das con la misma desesperación que la suya.
Dos alientos entregándose al otoño.
Otro le arrancará el recuerdo
por aquellos adolescentes
a los que nadie más podrá ver
ni despertar
con la ardorosa tibieza de un beso
en el umbrío sueño de los bosques.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Soliloquio Hipotecado



Por fin me han dado las llaves, hoy cumplo veinte años.
Me siento feliz!!!
Recuerdo la frase de mi madre:
No madurarás hasta que pagues una hipoteca.
Con las pagas extraordinarias podré amueblar el apartamento.
Se llevará más de la mitad de mi sueldo mantenerlo, además de los plazos de la hipoteca.
Tendré que economizar, para cenar, latas de sardinas.
Jeje, me saldrán escamas pero dará igual.
Iré andando al trabajo, nada de gastos en transportes, madrugaré más.
y tampoco saldré de fiesta, sólo un viernes al mes.
Los sábados para dormir y los domingos para limpiar.
Las vacaciones me las pasaré en el apartamento, me olvidaba del seguro de riesgos, la contribución, los gastos del notario.
Voy a celebrarlo con los colegas, el último derroche.
Tengo suerte por haber encontrado el trabajo, a pesar de todas las horas que no me pagan.
Me aterroriza perderlo.
Si nada cambia, cuando finalicen los plazos de la hipoteca,
habrán pasado veinticinco años.
Ahora comprendo el sentido de la frase de mi madre…
Voy a comprar un felpudo, que en vez de Bienvenidos, ponga:
Aquí yace.