miércoles, 16 de mayo de 2012

Catorce cuentos para una acuarela




De un oscuro pasado de privaciones y sufrimientos vengo, la pata de palo a rastras, otra secuela más de mi lucha con otros seres, pero mi moral levanta el vuelo al ver ese fusil coronado por un clavel?, anuncio de tiempos de bonanza...

Una figura..., avanza con pasos vacilantes..., largo en talle, "canas" en su cabello, con un porte curtido en mil batallas, con un saco, botín, fruto de guerra, teñido de sangre... sangre propia... de padres, hijos, hermanos.....


Nadie recogerá mis pedazos cuando caiga. Nadie. Eso lo sé hace tiempo. Mejor así. Y no hallaré otra patria que mi propia soledad proscrita en el zafiro azul de tu mirada...


Aquí estoy para que puedas comprobar por ti misma si el invierno ha llegado o no ha llegado este año. Los recuerdos son tristes y me obligan a callar, a mantener el silencio.
Una vez más me he puesto
la ropa de año nuevo,
mientras lloro
lo que el pasado me quitó.


Todo terminó, volvemos sobre los pasos gélidos, para recordar el calor de tu mirada.


Y cuando todos pensaban que después de triunfar me quedaría, retomé mi viaje en busca de la realidad.


Si pudiera arrancar el presente de mi mano lo depositaría junto a una de ambas orillas del Moscova para correr hacia el destino de tu pecho.


Mientras camino como siempre solamente voy en busca de ese trago de vodka.


Despojado de todo, hasta del cariño de los suyos a los que también le han saqueado, y vigilado por las fuerzas del orden, por las fuerzas que mantienen limpias las calles de personas que no saben robar.



En tanto que avanza con pasos cansados, torpes, debido a su condición; con la mente poblada en recuerdos de duras batallas y el corazón trémulo buscando esperanzas, piensa en el mundo y su infinitez...


Volverás a mi encuentro, tus fuerzas como las mías ha de sostenernos en nuestro amor en el tiempo y la distancia....


Triste lo veía alejarse con pasos cansados pensando si lo volvería a ver... Caminos que se dividen, vidas que se separan.



De pronto sentí como si el hielo se derritiera intuyendo la 
calidez de mis pensamientos. 




Cicatrices de guerra y no amores marciales
La dorada ciudad como Kremlin difuso
ante el desprendimento
Tú de pie ante mi estela abatida
Yo en camino a morir silencioso
Adelanta tus pasos que el puente
está lleno de estatuas
Volveremos a estar, donde el fuego nos crea
Donde acaso dos ríos subterráneos
comparten sus peces. 






El pretexto, una acuarela sin título.
El encuentro o el reencuentro, la red social Facebook.
La culminación, catorce amigas y amigos fabularon las narraciones individuales de la acuarela con su atmósfera ficticia de forma espontánea componiendo el collage de letras para unas vidas de unos personajes y un paisaje en busca de autor.

Muchas gracias por el soplo de su inspiración generosa a : 
Francisco Pujante, Miguel Fernández, Uno de Noviembre, Ana Pastor, Manu Parra, Eli Alvarado, Dunga Din, Vivi Cecilia Atencio Arrojas, María Santos Cabañero, Graciela Bigi Velasco, Marina Aranjuez, Ana Mary Risso Ramos, Juana Domínguez San Juan y Fausto Vonbonek.