miércoles, 18 de julio de 2012

El reflejo




Me parece que he llegado demasiado pronto.
Son la 2:15 pero no quiero que la zorra de Patricia, vaya a adelantárseme, prefiero parecer ansiosa que darle ventaja, además como siempre llegará tarde así iré ganado tiempo con Kike.
Hola buenas tardes, sí me están esperando, tenemos una mesa reservada a las dos y media para tres a nombre de KiKe Blasco. Gracias.
Todavía no han llegado ninguno de los dos, estupendo así iré tomando posiciones lo más lejos posible de la ventana que los rayos de luz caigan sobre la piel cenicienta y con marcas de acné de la mustia.
Voy a tomar un vino blanco mientras espero, sorpréndame con su elección.

Se me adelantado, da lo mismo aunque me ha dejado la silla más cerca de la luz...
Tengo que reconocerle que tiene buen gusto, ese vestido es un acierto pleno. Le sienta de maravilla, le da una imagen sobria y elegante con un punto sensual pero muy sutil. 
Lo que más aborrezco de ella es su suficiencia, su afán de perfección y lo que más admiro  su aura de misterio.
Hola Jimena, las dos nos hemos adelantado.
¿Qué tomas?  Para mí lo mismo por favor, mi amiga suele acertar en sus elecciones. Dijo Patricia sonriendo al camarero.

Hola Patricia, pero tía vienes ¡espectacular! aunque ese vestido te hace un poco ancha de caderas.
Tienes toda la razón compartimos predilecciones, a la dos nos gusta lo mejor.
Que piernas tan esbeltas y torneadas tiene, ha apostado a la minifalda, escote, taconazos igual que yo. 
Aunque de tetas anda floja, más que floja plana. ¡Ja!-
Me suena el móvil me voy a la entrada. Patricia discúlpame un minuto.
Dime mamá estoy en una comida de trabajo, no empieces otra vez como anoche.
Que sí... mañana me paso a verte, adiós.
Necesito ir al baño, ah ya lo veo ahí a la derecha.
Este espejo fabuloso para la última puesta a punto, la sombra de ojos perfecta, todavía acentúa mi mirada felina y el carmín jugoso.
Tenía razón el cirujano los implantes del pecho han quedado magníficos con sólo una talla más. 
Necesito retocarme otro poco los labios y el mentón. mmm... quizá rellenarlo un poco.
Tengo que rebajar las horas de sesiones de uva, ya tengo justo el tono que quiero excitante y sensual. Patricia ni con Uva es capaz de ponerse morena.
No hay nadie bajo la tapa del water esnifo una rayita, hace semanas que no la pruebo, pero hoy la necesito, me relaja y al vez multiplica mi agudeza para derrotar a esa piruja de Patricia. le he dado jaque con lo de las caderas. La mejor defensa un buen ataque.
Mi madre y su monserga sempiterna; tienes que casarte con un buen partido como tu jefe Blasco se apellida así ¿No es cierto?
No pasarás de creativa de medio pelo además ya tienes 33 años, tus conocidas ya están colocadas con hijos aunque algunas pobrecitas continúen trabajando.
¡Dios! Por un lado tiene razón de qué me han servido los masters, la licenciatura, cobro menos sueldo que otros creativos de la empresa trabajo más horas, tengo más responsabilidad y presión que ellos pero ninguna decisión final directiva.
A Kike le doy morbo, estoy segura mi intuición nunca me falla. 

Me mira el escote como subyugado, además cada día le resulto más imprescindible, soy una crack, un lince con zarpas de terciopelo. Adivino hasta lo que aún él ni siquiera ha pensado. No me he arrugado el vestido me sienta como una segunda piel, no te entretengas Jimena, la loba con mechas espera….

Me siento un poco nerviosa, para que negarlo, ha dado directo en la diana con lo de
ancha. Aunque Miss impecable retoque una y otra vez su cara y sus tetas, tiene un rictus amargo casi imperceptible en las comisuras de la boca. Y eso que todo lo ha tenido fácil, la herencia escuálida le ha pagado los master, los caprichos.
Yo sin embargo me ganado todo lo que tengo, soy más fuerte que ella, una sobreviviente con cutis de porcelana, eso le duele, mi capacidad de improvisación y esta piel de adolescente, natural por supuesto.
Dejaré la visita al baño para después de comer, tengo que vomitarlo todo, no puedo permitirme esta ingesta hipocalórica.
¿Para qué nos habrá citado Kike a las dos? 
Si Jimena es su mano izquierda, yo soy su mano derecha, aunque tengo que reconocer que Jimena es una visionaria, aunque sus ideas a veces son imposibles de llevar a la práctica., como creativa es impresionante, amén de las horas y más horas que le dedica a la empresa.
Kike sabe rodearse de lo mejor, también es un partidazo, muy sexy, inteligente. 
Es lo que quiere Jimena, el pack completo con Kike incluido.
Yo también lo quiero y lo tendré, a pesar de los ojitos de miel derretida de Jimena, 
Kike me prefiere, lo noto… ¿Lo noto? o sólo me estoy engañando y subestimándola. 
Ganaré esta partida, ya se la gané cuando le quité a Pablo.
Jimena no puede haberme perdonado esa victoria, aunque no lo demuestre y ponga esa cara de pescado frío.
Ahí viene mirando por el rabillo del ojo, y esperando miradas de deseo, las consigue, ese empaque que exhibe, será una pose, o se siente tan segura de si misma como aparenta, a pesar de que no lo aparente, otra cosa que admiro de ella, es esa naturalidad de reina, a veces cercana otras distante.
¿Todavía no ha llegado Kike? 

No, haciéndose desear como siempre.
Por cierto Patricia por qué crees que nos habrá citado a las dos, me han llegado rumores sobre cambios de dirección en los departamentos.
No sé si decirle que he visto a Pablo con una pelirroja de vértigo después de que la abandonó hace seis meses, las dos hemos sido unas muescas en su culata.
Pablo todo músculo concentrado en un punto de apoyo que lo único que lo mueve es un trasero bien puesto.
Todavía no ha tomado su vino, sopesando calorías así tendrá menos que devolver. 
Cree que nadie lo sabe pero algunos la hemos escuchado vomitar en los baños con frecuencia, a veces pierde la concentración cuando trabajamos juntas, una pena y un fastidio por no poder delegar más ella y porque en el fondo hacemos un buen equipo a la par, sus ideas sincronizan con las mías a la perfección.
Me detesta con su orgullo de barrio obrero aunque en el fondo me considera superior porque piensa que mi padre aún tiene contactos importantes y que con ellos me abro todas las puertas.
Mi padre un pobrecito mangoneado por las ínfulas de mi madre, a la que gracias a una herencia del abuelo hemos podido costearnos cierto status, pero hace tiempo ya que la herencia… puf esfumada. 
La mayor parte de los meses, tengo que firmarles un cheque para que continúen conservando ciertas apariencias. 
De eso hemos vivido de apariencias, somos una fachada deslumbrante con las habitaciones en ruinas.
Mi madre me hostiga continuamente para tenderle un cebo a una presa millonaria, así continuar progresando en su vida de reina madre, incluida la ginebra a todo trapo, sí incluidos los trapos de diseño extranjero, nada de firmas nacionales.
No tengo ni un euro ahorrado en el banco, vivo al día, a trompicones lo más lamentable es que no he sido capaz de realizar mi sueño ni de financiarlo, he renunciado a los imposibles. Kike Blasco resulta el candidato ideal, heredero multimillonario de la empresa, pero es que me muero por él, además valora mi inteligencia y eso en un hombre aún sorprende, que mire un poco más allá de tu culo.
Por las noches en mi ático alquilado me siento tan vacía que recurro compulsivamente a las páginas de internet de servicios sexuales masculinos, simplemente para que alguien me escuche y me abrace aunque sea pagando.
Sólo el trabajo tiene sentido en mi no vida desquiciada.


No Jimena, aún no ha llegado, supongo que por algún asunto de última hora lo habrán entretenido en la oficina, ya sabes cómo le gusta dejarlo todo bien atado, a veces creo que tiene demasiado trabajo y muchísimas responsabilidades, ser socio y propietario de una gran empresa absorbe toda tu vida, debería delegar determinados asuntos, creo que la empresa tiene personal lo suficientemente capacitado como para poderlo hacer, tal vez tú o yo prácticamente somos su mano derecha. ¿No crees?
Por cierto, iba hacerte la misma pregunta por qué querrá comer con las dos.
No tengo ni la más remota idea Jimena, discúlpame voy también un momento al baño.

Siento náuseas, no puedo reprimirlas, no sé lo que haré como no haya un water libre.
El baño está desierto, que alivio, puedo vomitar sin que nadie me escuche. 
Vomitar las calorías, el miedo, la tensión, los recuerdos de una niñez pobre, triste, torturada por unos padres fracasados que nunca quisieron tenerte, fui la excusa que los unió y el pretexto que los mantuvo, el saco de boxeo para sus golpes, cuando ellos dejaban de golpearse.
He buscado el amor y la consideración desde entonces, un sucedáneo de amor y no me ha importado lo que tuviera que hacer para conseguirlo, para prosperar y salir de aquel barrio de marginados. 
He trabajado horas y horas para pagarme la universidad, incluso he pagado con sexo cuando ni el trabajo era suficientes.
Y me tragado el orgullo, el respeto por mi misma, abandoné a José porque no tenía ambición, no le importaba vivir en nuestro barrio, no le importaba salir de allí y me quería, lo sé por eso llevo siempre este collar que me regaló. 
A Pablo también le abandoné, porque sólo quería quitárselo a Jimena, humillarla, vencerla, aunque que Pablo no pareció muy triste cuando le dije que se había acabado,  me atraía no puedo negarlo.
De Kike me he enamorado para qué disimularlo, hasta las trancas, procuro mantenerme impasible, creo que lo he conseguido, menos con Jimena, ella se ha dado cuenta de igual modo que yo sé que también ella se ha enamorado de él.
Triunfará la más fuerte y esa voy a ser yo, pero no sé que pensar, a veces Kike prefiere a Jimena la mira de una forma especial y otras lo hace conmigo. 
Me retocaré el lápiz de labios, la pécora de Jimena tiene razón este vestido me hace ancha como una meseta, sin embargo mis ojos brillan como los reflejos dorados de mi pelo.  
Salgo y la voy a fulminar, le comeré la moral, le recordaré quien es la hembra alfa y que ella sólo es una loba herida.

Disculpa Jimena pero el baño estaba abarrotado, ya sabes la costumbre que tenemos las mujeres de ir de dos en dos al aseo, ja ja.
No sé si preguntarte por Pablo, pero es que hace tiempo que no le veo en nuestro departamento.

Pablo ha sido ascendido y transferido a otra sección.
Un tío con suerte en el trabajo y con las mujeres, se ha cepillado a casi todo el personal femenino de la empresa.
Ahora sale con la pelirroja de administración, es un tenorio nato, conquista después de un análisis exhaustivo de su “víctima”, investiga todos sus puntos débiles, esos que piensas que nadie conoce y lo peor Patricia finge con todas que se ha enamorado, pero ahí viene Kike...

Mis chicas perdonar la tardanza, me ha sido imposible llegar puntual. 
Patricia estás soberbia y tú Jimena arrebatadora.

Supongo que la intriga invade vuestras bellas cabecitas, antes quiero agradeceros a las dos vuestra dedicación, vuestro brillantísimo trabajo durante estos años y la lealtad a la empresa, pero sobre todo vuestra complicidad conmigo.
Por eso os he citado fuera del despacho, una comida informal para haceros una confidencia. Me he enamorado como un chiquillo y he tomado varias decisiones. 
Una de ellas es dejar por un tiempo el trabajo, quiero vivir este amor sin ninguna otra distracción. He trabajado muy duro para llevar a esta empresa que heredé hasta lo más alto. 
Durante años no he tenido otro objetivo, el amor, no entraban dentro de mis cálculos, sin embargo ha sucedido, me he enamorado fuera de todo cálculo y mientras dure que espero que sea para siempre, no tengo otro deseo ni otra motivación que vivirlo.
La otra es que he pensado en Pablo para que asuma la dirección de la empresa porque pienso que con su estilo, inteligencia y dotes de liderazgo, es el candidato idóneo para sustituirme de manera oficiosa y oficial. Aunque detente el cargo, las decisiones finales importantes las seguiré tomando yo, pero me gustaría conocer vuestra opinión y si estáis dispuestas a colaborar con Pablo como lo habéis hecho conmigo, ambas sois piezas clave en el engranaje de la empresa.
¡Lucas! ¿Pero qué haces aquí? Sí es cierto me olvidaba de que también tenías una cita para comer pero desconocía que era en este restaurante.
¿Ya te vas? Jimena, Patricia os presento a la persona de la que os he hablado, el amor de mi vida.

Encantado de conoceros Patricia y Jimena por fin, Kike me habla a menudo de vosotras lo eficientes y dedicadas sois.
Sí ya me voy esta tarde te veo en casa, no te demores. 
Adiós señoras un placer conoceros.

Busco una excusa y me voy al baño porque estoy a punto de un ataque de nervios o un ataque de ira o un ataque de qué se yo qué, no soporto más la mueca de sonrisa patética que adivino que tengo pintada en mi cara.

Felicidades Kike, dijeron Jimena y Patricia al unísono.
El camarero trajo su copa de vino. Patricia sin pensarlo pidió otra copa, las dos se levantaron como un resorte con la excusa de ir al baño.

Kike… ¡Gay,! dijo Jimena que prorrumpió en carcajadas histéricas a las que se unió Patricia.
Jamás noté que fuera homosexual, si no fuera trágico sería cómico, ha estado jugando con las dos, exprimiéndonos para dejarle el terreno abonado a Pablo, ese Casanova de vía ancha de bragueta, que se dedica a adularle y a jugar con al panel.
Al ver resbalar en silencio las lágrimas de Jimena, Patricia sintió un nudo en el estómago.
La abrazó con rabia y con ternura mientras sintió sus propias lágrimas mojando la espalda de Jimena. 
Perdóname, lo siento tanto, por favor no llores más.
¿Qué nos ha pasado Jimena? recuerdas lo amigas que éramos en la universidad. 
Nunca he tenido una amiga como tú, deseaba tanto parecerme a ti, eras la única que me aceptó tal como era. 
Recuerdo aún la primera vez que nos encontramos, tu sonrisa de bienvenida, todo se iluminó en aquella cafetería gris de la universidad, era mi primer día, me sentía tan fuera de lugar. Compartimos desde entonces todo. 
Me cuidaste cuando tuve aquella pulmonía, eras la única que fue a verme al hospital, tú me llevaste y fuiste a recogerme, la única que me ofreció dinero porque intuías lo que tenía que hacer para estudiar y mantenerme.
Me lo dejabas doblado debajo de la almohada cuando podías y eso que a ti no te sobraba a pesar de las apariencias de tu familia. 
Recuerdas aquel verano de acampada en Galicia, después de que el resto se fueran a dormir a la tienda de campaña, nosotras nos quedamos junto al fuego de la hoguera hablando de utopías y que cuando fuéramos viejas seguiríamos siendo amigas.


Sabes Patricia me queman las lágrimas las tuyas y las mías por los recuerdos y los imposibles rotos.  
Porque no recuerdo en que momento los desechamos aceptando sucedáneos, no recuerdo cuando fue que dejamos de llamarnos, y lo peor de todo la amnesia al reencontrarnos igual que desconocidas, dos siliconas maquinales que olvidaron que se querían.
Este collar de José, tu talismán de la suerte, lo traías la primera vez que te vi.
No voy a volver a la mesa, ni a la empresa nunca más.
No sé lo que haré, da igual no lo soporto más. 
¿Me acompañas Patricia?, todavía veo el fuego de aquella hoguera bailar en tus ojos.

Sí, vamos fuera a la calle a respirar.
El taconeo de sus zapatos siguió resonando un tiempo después de que la puerta del aseo 
se cerrara suavemente.