martes, 22 de abril de 2014

Pop hARTo


En el cuarto de baño del primer piso, una rubia se tiñe de platino con L´Oreal, 
en la radio anuncian una crema rejuvenecedora con micro cápsulas de perlas.
Sobre la mesa de la cocina la publicidad de buzón, 
le garantiza unas vacaciones de verano en el un paraíso con todo incluido de viajes Halcón.


En el segundo piso una morena come pop corn
llora a lágrima tendida a causa de la película que pasan en su televisor Sony.
Es la de la puta cenicienta con largas piernas, que al final se casa con un acrofóbico príncipe de la finanzas. 
Solloza aún más, cuando al revisar los mensajes de su móvil, sólo encuentra los avisos de Movistar.

Actualizó su perfil en Facebook, la pelirroja del tercer piso, en su ordenador Toshiba.
Tiene 1002 amigos, 50 me gusta en su foto perfil, un mensaje privado para venderle una lámpara troquelada, 25 invitaciones a eventos, 4 invitaciones para jugar a Candy Crush Saga, Pearl Peril, Dragon City,  Farm Town.  
10 mensajes en el correo para indicar que le gusta 10 páginas de contactos. 
En su estado ante la pregunta de: ¿Qué estás pensando?  
Escribió: La paciencia es una virtud, la impaciencia también.
A una sola persona le gustará esto.
Subirá una foto de Harold LLoyd, sí ya sabes cual, esa en la que Harold oscila de las agujas del reloj, un poema de Gloria Fuertes y un video de youtuve con una canción de mareas y lo que abandonan en la orilla.
Le gusta una petición de firmas para salvar ballenas.
De paseo por Inicio y los anuncios en la columna izquierda, incitan a comprarse al 80% unas Ray Ban, a que adelgace con la dieta milagro de una Super Star.
También acaba de recibir una etiqueta para un botellón en el parque del oeste, una revolución en una calle de Madrid, y un concierto en Buenos Aires, aunque viva en el este de España.
Descubre que su amiga virtual, hoy la ha bloqueado.
Cierra el Toshiba, porque mañana madruga y no puede olvidarse cuando despierte, poner la lavadora Balay. Esta tarde ha comprado el detergente biodegradable Ariel y el suavizante en Día.
Su marido la espera en la cama de viscoelástica Topper dándole cuerda al despertador Casio.
Y él le dice que le han puesto un multa de aparcamiento en la H.O.R.A.

En el ático la chica de pelo castaño, aplasta un cigarrillo Winston, después de poner las lentejas El hostal a remojo en la olla Fagor, para inclinarse sobre el autodefinido del periódico La Nueva Vanguardia. 
Le desafía a que adivine, un galimatías de alta costura.
Desde la ventana abierta, porque la noche ha decidido alentar un calor impropio de marzo,
un político le sonríe desde la valla publicitaria, prometiendo una autopista privada.
Una estrella aparece cercando el lado oculto de Plutón para fraguar una conspiración que los tarotistas, publicitados con seriedad en la sección de anuncios por palabras, interpretaran en el horóscopo del mes del abril, previo pago con tarjeta Master Card o en su defecto con llamada por Iphone o Smartphone.
Y su gato Miw desdeñando el pienso de Royal Canin,
 camina por los tejados maullándole al instinto, aún sin marca registrada.