martes, 4 de febrero de 2014

De madera



Bebiendo del manantial
de la tierra al tronco, puesto en pie
anidado en otras raíces
ocultas a la luz diurna y cercana,
que anuncian a las otras 
donde se posa el canto de los pájaros.
Señalas con brújula de musgo el norte o el frío
a talarte regresa el relámpago o el hacha.
Resucitado en papel, 
 su silla, tu mesa, su casa o cama.
Su Violín, guitarra, barco,
mi marco de espejo o su féretro.
Tu juguete, su cruz,  horca o lápiz
o estaca para el corazón de los vampiros
que han de morir para siempre 
como tú madera
crepitando en el fuego
calentándonos las manos.

Empezando por astillas
quiero ser tu
perder todas mis hojas 
donante de aire y del mástil donde cuelgas
frutas del edén
con que matas al hambre.