jueves, 19 de junio de 2014

Y de esa quietud

Y de esa quietud 
se desata hosco el paladar de las lenguas
ni dócil podrías llamarlo de un movimiento 
con un nombre que se invoque 
corriendo súbito hasta la oscuridad de una edad perdida
Y sólo el mármol coronado de bosques
calla porque sabe
lo que escupe
el hueco
con alma
de su piedra.

jueves, 12 de junio de 2014

El suizo


El río desbordado inundaba abajo
los bancos de piedra del merendero 
y el local de los hijos del loco
al lado de la pared del water
repleto de sueños increíbles.
Arriba en el bar asumíamos esperando
la bajada pródiga de las aguas 
jugando con la máquina de petacos 
poniendo en otra máquina
del rock sus leyes
siguiéndoles el ritmo
sobre la mesa atestada de vasos 
tintineaban tus manos
era verano o quizá otoño.
¿Sabes? ya no lo recuerdo.

Alguien nos contó después en invierno
que el polvo blanco del caballo
dio sin retorno la vuelta 
al reloj de tu arena.

Será mi recuerdo una pértiga 
que desde el pasado hasta esta orilla
con un visado te devuelva
de algún lugar del invisible país
a donde volviste.

domingo, 8 de junio de 2014

Aire




Al más arriba impulsas
encaramando aire
saltar y
aterrizar.
Decides
subir a todas las partes del viento
para nunca más bajar 
te creció 
una liana 
con ese de brisa 
que nunca apenas roce
los pies del suelo 

miércoles, 4 de junio de 2014

El cristal azul

       
Una tarde desapareces
inhumada en tu caja de celofán
por el fondo del armario 
otra media tarde apareces
rota y exhumada 
en el armario plagado de carcoma
en un distante vertedero.
Y aún sonríes después 
de que demolieran
vuestro cuarto de los sueños
por lo que siempre vio 
el cristal azul 
de tu inerte porcelana.



                         


sábado, 31 de mayo de 2014

Los diques secos


Para qué someter
esta doble tentación 

de cortarte las amarras 
en los diques secos
donde chapotean acuclilladas las algas
y que sea 
el sol el patrón
el viento el tripulante
el polizón, tú.

lunes, 26 de mayo de 2014

Un domingo cualquiera


Fue domingo cualquiera
te sentaste sobre el bordillo 
que limita con la alfombra mullida de la yerba,
las hojas de los árboles, te hacían con sombra
un encaje oscuro por la cara. 
Tienes cuatro años que escuchan
 a la guitarra callejera 
con una gorra de monedas a sus pies
bailas
cantas 
y dibujas con una tiza sobre el suelo 
nubes, casas y soles 
de una calle nueva.
Tu madre te llama
Teresa
¿Con qué nombre algún día querrías llamarme tú?
Os vais
tú elástica dando saltos mortales
desde el bordillo que te aleja
la niña que fui roza tu tibia mano
el oído del domingo es quien sabe
de la voz de las niñas sus secretos.


miércoles, 21 de mayo de 2014

La asociación indebida


Reunida la junta de accionistas
nombraron como administrador único
al imprevisto
La responsabilidad legal de ilimitada insolvencia
con un capital social de:
Tejados y Cornisas.
En el orden del día, del año, del milenio, 
la insurrección 
quedando constituida la asociación
simultánea y sucesivamente

a perpetuidad.